Ok, esto lo publiqué en Facebook, para Orgullosamente Hetalianos, quiénes no supieron al final de cuentas aclarar una duda qué tenía, nada grave, para que no se asusten.
En sí, es un spoiler del capítulo en donde aparecerá Rusia. n.n
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Mirando a través de la ventana, suelta un suspiro que no puede reprimir. Luego, voltea a ver al comedor, justo en donde se encuentra un florero con girasoles recién cortados. Y su mente comienza a divagar, en lo que el reloj camina nervioso su marcha...
~*~Flashback~*~
Iban corriendo los dos, jugando como dos niños pequeños. El moreno le llevaba un poco de ventaja al ser más bajo de estatura. De pronto, y sin querer, su corazón saltó de su pecho, haciendo que se detuviera...
- ¿Juanito?- Le preguntó José María Itzae al ruso.
Más el otro no respondió, no quería que se enterara de lo ocurrido, más fue muy tarde. México vio el órgano vital en el suelo y a paso lento, se acercó. Se asustó, porqué sabía la reacción que habían tenido los demás en la junta de los Países Aliados, y tenía miedo de que el mexicano le temiera y se apartara de su lado. No lo soportaría...
Sin embargo, el moreno se puso de cuclillas, tomó el corazón con una mano y comenzó a quitarle el polvo de encima, limpiándolo ante la sorpresa de Rusia...
- Los dioses de mis padres habían dado parte de su sangre para darle vida a los humanos.- Comenzó a contar Chema.- Y era por eso que los corazones eran sumamente valiosos para ellos, para los humanos. Se sacrificaban para pagar de esa forma el regalo qué les habían dado. Peleaban con honor en las batallas, sin matar a nadie, y ofrendaban su vida, orgullosos de ser elegidos de honrar a los dioses.-
Abrazó el corazón contra su pecho y lo acarició un poco...
- Yo también creo que los corazones son sumamente valiosos, ya que es el centro de nuestro ser.-
Se alzó del suelo y le acomodó el corazón en el pecho a Iván...
- Tu corazón es muy frágil y cálido, Juanito.- Le sonrió.- No lo dejes caer otra vez, o alguien podría pisotearlo.-
No pudo más que sonrojarse al oír tales palabras, ni siquiera aquéllos que eran más cercanos a él le habían dicho tal cosa, y su corazón palpitó con fuerza...
- Vamos a buscar un lugar calientito.- Le tomó de la mano sonriente.- Aquí afuera hace mucho frío.-
~*~Fin del Flashback~*~
De pronto, el teléfono comenzó a sonar, y al no haber nadie quién lo contestara, lo hizo él...
- ¿Privet?-
- ¡Hola, Juanito!- Se oyó del otro lado de la línea.
Y ante la alegría de oír nuevamente esa voz, su corazón volvió a palpitar con fuerza...
- ¡Da! ¡México!-
Fin.
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